
El recinto amurallado de Ciudad Rodrigo fue declarado conjunto histórico-artístico en 1944 por su gran valor monumental, que incluye joyas como la Catedral románico-gótica de Santa María, la Muralla de origen medieval, el Ayuntamiento, el Castillo de Enrique II de Trastámara, el Convento de San Francisco, el Palacio de los Ávila y Tiedra, el Monasterio de la Caridad, el Palacio de los Águila, la Capilla de Cerralbo o las emblemáticas Tres Columnas romanas. La fiesta grande de Ciudad Rodrigo es el Carnaval del Toro. De la gastronomía mirobrigense la estrella es el farinato, un embutido autóctono de sabor único. También destacan los exquisitos productos ibéricos y las carnes de ternera, tostón, cordero y cabrito.